El Avisador On Line, Tacuarembó, Uruguay
Martes 07 de Septiembre de 2010
Navegación


Menú Principal
 Inicio
 Noticias
 Locales
 Política
 Policiales
 Deportes
 Nacionales
 Internacionales
 Opinión
 Salud
 Culturales
 Agropecuarias
 Correo Lector
 Conózcanos
 Avisos

Usuario

Contraseña

Recordarme
Recuperar tu contraseña?
¿Quieres registrarte? Hazlo aquí



JUEGUE EN LÍNEA




Usted esta en: Inicio arrow Noticias arrow Opinión arrow La ideología de un vaso de agua
 
miércoles 27 de enero de 2010

La ideología de un vaso de agua 
Jorge Majfud
Desde la muerte de las ideologías supimos que no había ninguna posibilidad para la muerte de las ideologías. Para que una cultura, un pueblo o un individuo carezcan de algún tipo de ideología, antes es necesario privarle de la capacidad de sostener alguna idea. Mínimo de dos, ya que un par de ideas ya conforman el embrión de un sistema de ideas, es decir, una ideología. El único método conocido para privar a alguien de alguna idea es la lobotomía o más tradicionalmente, la decapitación. Para privarnos al resto de pensamiento no es necesario este tipo de intervenciones quirúrgicas. Basta con la propaganda.

 

 No es tiempo de especular en Haití, sino de actuar...

 

La sola idea de la muerte de las ideologías es una ideología, quizás la menos sofisticada de todas y por lo mismo una de las más populares.

 

Sin embargo, si bien nadie carece de una ideología, todavía es posible que haya momentos en que la vida humana no esté medida, limitada o impulsada por esta ineludible trampa intelectual.

 

Una semana después del terremoto de Haití, la desesperación, la violencia y el caos hacían casi imposible la ayuda internacional. Haití ha vivido en los últimos tiempos, de la caridad internacional —la mayor parte de su PIB eran donaciones—, y quienes han vivido y trabajado allí saben lo difícil que era ya antes de la catástrofe. Cuando insistí en algunas radios y diarios, que  no era el momento de perder el tiempo con discusiones ideológicas, no me refería a que algún país o algún político no estuviesen aprovechándose del momento para ejercitar su deporte favorito. Todo lo contrario. Sea de izquierda o de derecha, sea el imperio o los autoproclamados antiimperialistas, muchos sacaron de forma directa o indirecta partido de la desgracia ajena.  Pocos líderes mundiales están libres de culpa en esto, no obstante no pocos arrojaron la primera piedra.

 

El pedido de suspender la discusión ideológica ante una de las catástrofes naturales más graves de la historia humana, asumía que sí hay momentos en que es posible moverse según otros impulsos, aparte de la acción y la reacción ideológica.

 

¿Qué le importa, a alguien que está sepultado entre los escombros, si la mano que lo rescata es de la Cruz Roja, un soldado de la ONU o un marine del imperio? Lo único que puede importarle es que esa mano llegue de una vez.

 

Pero como en la teología medieval y en las telenovelas latinoamericanas, solo hay ángeles o demonios, buenos o malos. Los buenos nunca pueden hacer algo mal; los malos nunca son capaces de algo bueno. A excepción de Michael Jackson, si alguien es negro no puede ser blanco. Esta percepción, que no llega a ser una ideología, ha sido desde siempre, la principal arma de los mejores políticos y de los peores religiosos: simplificadores profesionales que demonizan cualquier problematización, cualquier posibilidad de que los malos puedan hacer algo bueno o que los buenos sean capaces de algún pecado.

 

Mientras discutimos si Estados Unidos provocó el terremoto en  Haití o si su presencia es ayuda o invasión, las victimas y los inocentes siguen muriendo, algunos aplastados esperando una grúa que los saque debajo de una pared o alguien les alcance un vaso de agua.

 

Todos tenemos una ideología, toda institución, todo gobierno la tiene. Pero quizás no siempre, quizás no todo es ideología.

 

Esa mano, ese vaso de agua, por ejemplo.

 

Ahora lo urgente es lo importante. Ya tendremos tiempo de discutir todo lo demás. Miles no tendrán la misma suerte.

 

Jorge Majfud

24 de enero de 2010

 

 



Avisos
Advertisement
Información
Auspiciantes

COMTA
Teléfono: 25111

Imprenta Nortegraf
Catalina 181 - Teléfono 24411

Viseport - Seguridad integral
Teléfono: 32701

INFOTAC
Catalina 233
Tel. 063 33994

SEMMT
Teléfono: 24000




COMUNICADO TEYMA

Comunicación de Proyecto
Viabilidad Ambiental 
de  Localización
Parque Eólico


INIA SELECCIONA
para Estación Glencoe
(Paysandú)
COCINERO





Preferencias
Añadir a favoritos
Hacer página de inicio


Extras
Desde 1º Enero 2007:
16895831 Visitas




design by Kappaz Diseño Web Uruguay